25/11/11

Nuevo monólogo: Hablemos del Cáncer

La profesión de cómico es una de las profesiones más bonitas, dado que traen alegrías allá por donde va. Concretamente, la de monologuista, es aun si cabe más especial (sin desprestigiar al resto), porque lo que hacemos, hace reír al publico porque "es verdad!!". El monologuista tiene la virtud de hacer que nos riamos de nuestros propios problemas.
Partiendo pues de esta premisa, pensé ¿Porqué entonces, no hacemos reir al publico de problemas más serios? Si en algún momento, ante un problema de tu vida cotidiana, has esbozado una sonrisa al recordar que eso mismo lo viste en un monólogo... ¿porque no puedes hacer eso mismo con un problema más grabe?.

Y ahora viene lo gordo. Cuando tenía aproximadamente 20 años, me diagnosticaron un cáncer, un linfoma de Hodkin. Es aun más chungo decir, que no he sido ni el primero ni el ultimo en mi familia en padecer algo así. Lo pasé, lo superé y hasta la fecha, no ha vuelto. Pero si aprendí algo muy importante de esta experiencia, que la fuerza de voluntad, el animo, lo es todo. Y la capacidad de reírte de tus problemas, en esta ocasión, es algo que te puede salvar la vida, o como mínimo mejorartela. De aquí nació la idea:

¡Oye! ¡Hagamos un monólogo sobre el cáncer!.

Soy de la opinión que hacer comedia con todo y mantener el respeto, es posible. Y que hay más bonito que hacerlos reír a la gente de algo que les da miedo.

¿Porqué yo y no otro?, ¿porqué yo voy a atreverme con un tema tan jodido como ese?, porque lo he pasado, lo he vivido. Como bien me dijo una vez un cómico: "Si te metes con los Sevillanos y los llamas vagos y perros, les puede sentar mal... pero si lo haces siendo Sevillano.... la cosa cambia." Yo puedo hablar desde mi perspectiva, desde mi vivencia y la de mi familia.

¿Se reirán? CONFIRMADO, ya he escrito el monólogo y ya lo he probado inclusive en las pruebas de texto de Paramout Comedy y funciona, la gente se ríe del cáncer.

Y con esto pongo mi granito de arena, para que ganar la batalla al miedo, al tabu y a la censura que acompaña a esta enfermedad. Es algo que se cura, y que se pasa, y difumina en tu pasado. Y PUEDES reírte de ello.

Si nos reímos de todo, no tendremos miedo a nada.